Restaurar casas de campo (I)

Cada vez hay mas personas que optan por escoger una segunda residencia (y en algunos casos, incluso primera) entre los inmuebles rurales. Las antiguas casas de campo y de labor tienen un indiscutible encanto, que no pasa de moda a lo largo de los años.

Emprender la tarea de restaurar y rehabilitar una casa de campo es algo tan apasionante como trabajoso. De hecho, muchos propietarios han terminado por convertir sus casas restauradas en alojamientos rurales, transformando asi su pasión en su medio de vida.

Antes de comprar un inmueble para restaurar, es muy importante comprobar si la casa (muchas veces en estado ruinoso) se puede rehabilitar, e incluso ver si es posible ampliarla en extensión o altura. En muchos casos esto no esta permitido, al estar situadas sobre terrenos rústicos.

Después procuraremos emprender una restauración respetuosa con el aspecto original de la vivienda y de las construcciones cercanas; de no hacerlo, podemos incluso ser penalizados con denuncias, multas o paros de las obras.

El primer punto a vigilar serán los muros exteriores, de fachada, de la casa; es importante que estén bien consolidados, cerrando a ser posible las grietas. Si no están bien asentados, en muchos casos es necesario derribarlos y levantar nuevos, para lo cual puede emplearse de nuevo el material del derribo (sobre todo si es piedra).

Imágenes /Toprural, Guadalupe Cervilla, Rufino Uribe.

Escrito por | 12 de julio de 2010 con 2 comentarios.
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